Entre alambiques y morteros
02/10/2026
Artículo de la Revista Española de Defensa nº 441
Próxima a cumplir su primer centenario —efeméride que llegará en 2028—, la Colección Museográfica de Farmacia Militar propone un viaje a través de más de cinco siglos de historia que esboza la labor y los hitos más destacados de la botica de la milicia española.
Desde 2015, comparte edificio con las dependencias destinadas al mando del Centro Militar de Farmacia de la Defensa, en la Base Logística San Pedro, situada en la localidad madrileña de Colmenar Viejo, a 34 kilómetros de la capital.
Esta es su segunda casa. La primera estuvo en el complejo que, a principios del siglo XX, el Ejército levantó en la calle Embajadores de Madrid, entonces a las afueras de la ciudad. Formó parte de tales instalaciones desde sus inicios. Vínculo que se repite en su actual ubicación y convierte a esta colección en «única entre los museos dedicados a la historia de la Farmacia Militar», explica su director, el teniente coronel Santos Muñoz; también, uno de los padres del actual discurso museográfico y cicerone de visitantes.
Otro rasgo singular de dicha institución es que «se centra, de manera exclusiva, en la evolución del proceso de industrialización del medicamento», explica Muñoz. «Por lo general, las colecciones sobre el desarrollo farmacéutico se muestran en museos de Sanidad, como una rama más de las Ciencias de la Salud», añade.

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