El apoyo logístico, clave en la proyección estratégica y sostenimiento táctico de la Fuerza de Reacción Aliada
- Durante los ejercicios ‘Steadfast Dart 26’ y ‘Grand Quadriga 26’, el Elemento de Apoyo Nacional de la fuerza terrestre española ha proporcionado todas las capacidades necesarias para operar
La participación de unidades de la Brigada ‘Almogávares’ VI de Paracaidistas (BRIPAC) en los ejercicios ‘Steadfast Dart 26’ y ‘Grand Quadriga 26’ ha consolidado la capacidad de proyección estratégica de fuerzas y capacidades. En este hito operativo, el Elemento de Apoyo Nacional (NSE, por sus siglas en inglés) —sobre la base de Grupo Logístico VI de Paracaidistas— ha desplegado todo su potencial en el mantenimiento de las capacidades del contingente español de la Fuerza de Reacción Aliada (ARF) 25 durante su despliegue.
En este contexto, el NSE, no transferido a OTAN, se ha encargado de proporcionar el apoyo logístico nacional a las unidades bajo mando aliado, así como un elemento de apoyo al mando para la conducción de las fuerzas españolas. Más allá del aspecto táctico, la participación de la BRIPAC —tanto en el ejercicio de la OTAN como en las maniobras dirigidas por las Fuerzas Armadas alemanas— ha sido esencialmente un ejercicio de logística estratégica y operacional, que ha incluido proyectar fuerzas, sostenerlas y replegarlas con eficacia. Todo ello con el objetivo de demostrar la capacidad real de la Brigada para operar en un entorno multinacional exigente y contribuir así a la disuasión.
A lo largo de todo el proceso —despliegue, integración, ejecución operativa, fase nacional y repliegue— el NSE ha actuado como elemento integrador del apoyo nacional. Bajo su dirección, se han coordinado las capacidades de transporte estratégico, abastecimiento, mantenimiento, sanidad, infraestructura y enlace multinacional, que han permitido que las unidades españolas transferidas a OTAN operaran con autonomía, seguridad y eficacia.
Para el jefe de este NSE, el teniente coronel Javier Vicente Escrig Aparicio, «el éxito logístico no ha sido fruto de la improvisación ni del esfuerzo aislado de una sola unidad. Ha sido el resultado del excepcional trabajo, la profesionalidad y el espíritu de servicio de todos y cada uno de los componentes del NSE, que han asumido con responsabilidad cada cometido».
Sin duda, estas condiciones y entrega constantes han sido determinantes del éxito español en estos ejercicios. «El trabajo intenso y perfectamente sincronizado con el Mando de Operaciones (MOPS), el Centro de Seguimiento del Ejército de Tierra (CESET), el Centro de Apoyo Logístico a las Operaciones (CALOG-OP) y el Grupo de Apoyo a la Proyección (GAPRO) ha permitido que cada fase —desde el despliegue estratégico hasta el repliegue— se ejecutara con precisión, coherencia y unidad de propósito», subraya el teniente coronel Escrig.
El papel clave del NSE
El NSE ha liderado de forma integral todo el proceso estratégico de proyección, despliegue y sostenimiento del contingente español. Con este objetivo, el equipo logístico desarrolló con éxito la recepción organizada de las fuerzas, su concentración, el movimiento hacia las áreas de estacionamiento y la integración progresiva: un proceso que permitió al contingente español alcanzar su plena capacidad operativa antes del comienzo de los ejercicios.
Una vez completada la integración, el esfuerzo logístico se centró en garantizar el sostenimiento continuo del contingente. En especial, durante el desarrollo del ‘Grand Quadriga 26’, el sostenimiento del Grupo Táctico (GT) ‘Lauria’ «exigió una logística dinámica y flexible, con establecimiento de puntos logísticos avanzados y organización de convoyes bajo criterios estrictos de seguridad y oportunidad», como señala su jefe, el teniente coronel Santiago Jiménez Molina.
Finalmente, durante la fase nacional —que combina la instrucción y adiestramiento en bosque y entornos urbanos— el entorno táctico ha exigido la reorganización del contingente y la preparación detallada del repliegue estratégico. Según lo previsto, a partir del 6 de marzo, el personal regresará a España de forma escalonada mediante vuelos militares y civiles. Simultáneamente, el material pesado y los vehículos serán replegados por vía marítima a bordo del buque ‘Ysabel’.
Este proceso RSOM I (Reception, Staging, Onward Movement and Integration) inverso asegura la concentración ordenada de medios, su preparación técnica y documental, y su movimiento coordinado hacia territorio nacional. Un proceso —despliegue y repliegue— que deja constancia de la credibilidad operativa, «porque lo verdaderamente importante —concluye el teniente coronel Escrig— no ha sido solo participar en dos grandes ejercicios aliados, sino demostrar que sabemos ir, sabemos operar y sabemos volver».

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